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Cuando se reciben placas para reacondicionarlas, se inspeccionan las juntas en cuanto al estado y la idoneidad para la aplicación que tendrán.

 


La inmersión en un baño químico adecuado para la aplicación prepara al material para la extracción de la junta gastada y la contaminación.

 


Mediante lavado a presión, se quitan los residuos restantes mediante tratamientos de baños químicos.

 

Reacondicionamiento

Servicio en el taller

Todos los técnicos experimentados de los Centros de Servicio de Tranter limpian y cambian las juntas de los intercambiadores de calor de placas de manera segura, lo que permite que recuperen su máxima eficacia. Garantizamos nuestro trabajo por medio de nuestras propias garantías escritas que cubren los materiales y la mano de obra.

Cuando los materiales llegan al Centro de Servicio de Tranter, se registra cada placa. En el caso de los intercambiadores de Tranter, cotejamos la base de datos de la fábrica para confirmar las especificaciones originales. A continuación, llevamos a cabo una inspección visual minuciosa de las juntas y los puntos de contacto para determinar si existe erosión o cambio aparente respecto de la especificación original a fin de asegurarnos de que cada placa requiera reacondicionamiento.

Si las placas provienen de otro fabricante, intentamos determinar si se aplican las especificaciones originales. Luego, determinamos el proceso de limpieza y tratamiento preciso necesario. Se le informará si alguna placa queda fuera de servicio y el motivo. Luego, comienza el reacondicionamiento:

1. Las placas se lavan a presión y se enjuagan; a continuación, se someten a un proceso de separación con solución cáustica caliente o un procedimiento manual para quitar el descascarillado y las juntas.

2. Las placas se sumergen en diversos baños químicos, compatibles con el material de la placa para quitar los restos de contaminación. Todas las placas limpias se inspeccionan visualmente y se realiza una prueba de infiltración de colorante para identificar la presencia de grietas, orificios o fallas de material. Después de este procedimiento, las placas se vuelven a lavar a presión y se enjuagan para quitar todo resto de colorante.

3. Se cambian las juntas de las placas con juntas de reemplazo de calidad OEM. Tranter ofrece diversos métodos de adhesión, incluida la adhesión mecánica, el adhesivo no rígido y epoxy, seleccionados para satisfacer todas las necesidades específicas del cliente.

4. Se realiza una inspección de calidad exhaustiva de las placas antes de empacarlas cuidadosamente y enviarlas para garantizar que lleguen a la planta listas para su instalación. Antes de enviar las unidades completas, se les realiza una prueba hidrostática.

5. Tranter marca en forma secuencial los paquetes de placas completos para permitir una manipulación sencilla y una orientación correcta al instalar las placas. Cada envío contiene los dibujos de la unidad actual.

 

Después de llevar a cabo una cuidadosa inspección en el Centro de Servicio, el paquete de placas restauradas está listo para enviarse nuevamente al cliente.